Los escombros se convierten en arte para darles una nueva vida en Segovia

“Hoy por hoy no sale muy caro tirar los escombros de obra y hay mucho desconocimiento sobre lo importante que es reciclar. El planeta tiene recursos limitados”. Con este ánimo, Reyes Lobo y su marido Alberto Gil montaron hace más de una década una planta de reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición (RCDs) en Segovia.

El Centro de Reciclaje Los Huertos limpia los escombros procedentes de obras hasta que consigue zahorras pétreas y de hormigón para que otras empresas puedan utilizarlas en caminos u otras construcciones. “Era un proyecto bonito porque íbamos a hacer algo bueno y positivo por el futuro del planeta”, explica Reyes Lobo.

Como maestra que es, Lobo tiene una vocación pedagógica, porque todavía hay “mucha desconfianza” sobre el rendimiento de estos materiales reciclados. Por ese motivo organizó hace ya doce años el concurso y exposición Escombrarte. “La idea era hacer publicidad de una manera llamativa y dar a conocer la importancia de reciclar de manera corriente para el Medio Ambiente”, explica esta empresaria.

“Hoy por hoy no sale muy caro tirar los escombros de obra y hay mucho desconocimiento sobre lo importante que es reciclar. El planeta tiene recursos limitados”. Con este ánimo, Reyes Lobo y su marido Alberto Gil montaron hace más de una década una planta de reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición (RCDs) en Segovia.

El Centro de Reciclaje Los Huertos limpia los escombros procedentes de obras hasta que consigue zahorras pétreas y de hormigón para que otras empresas puedan utilizarlas en caminos u otras construcciones. “Era un proyecto bonito porque íbamos a hacer algo bueno y positivo por el futuro del planeta”, explica Reyes Lobo.

Como maestra que es, Lobo tiene una vocación pedagógica, porque todavía hay “mucha desconfianza” sobre el rendimiento de estos materiales reciclados. Por ese motivo organizó hace ya doce años el concurso y exposición Escombrarte. “La idea era hacer publicidad de una manera llamativa y dar a conocer la importancia de reciclar de manera corriente para el Medio Ambiente”, explica esta empresaria.

“Hoy por hoy no sale muy caro tirar los escombros de obra y hay mucho desconocimiento sobre lo importante que es reciclar. El planeta tiene recursos limitados”. Con este ánimo, Reyes Lobo y su marido Alberto Gil montaron hace más de una década una planta de reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición (RCDs) en Segovia.

El Centro de Reciclaje Los Huertos limpia los escombros procedentes de obras hasta que consigue zahorras pétreas y de hormigón para que otras empresas puedan utilizarlas en caminos u otras construcciones. “Era un proyecto bonito porque íbamos a hacer algo bueno y positivo por el futuro del planeta”, explica Reyes Lobo.

Como maestra que es, Lobo tiene una vocación pedagógica, porque todavía hay “mucha desconfianza” sobre el rendimiento de estos materiales reciclados. Por ese motivo organizó hace ya doce años el concurso y exposición Escombrarte. “La idea era hacer publicidad de una manera llamativa y dar a conocer la importancia de reciclar de manera corriente para el Medio Ambiente”, explica esta empresaria.

“Hoy por hoy no sale muy caro tirar los escombros de obra y hay mucho desconocimiento sobre lo importante que es reciclar. El planeta tiene recursos limitados”. Con este ánimo, Reyes Lobo y su marido Alberto Gil montaron hace más de una década una planta de reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición (RCDs) en Segovia.

El Centro de Reciclaje Los Huertos limpia los escombros procedentes de obras hasta que consigue zahorras pétreas y de hormigón para que otras empresas puedan utilizarlas en caminos u otras construcciones. “Era un proyecto bonito porque íbamos a hacer algo bueno y positivo por el futuro del planeta”, explica Reyes Lobo.

Como maestra que es, Lobo tiene una vocación pedagógica, porque todavía hay “mucha desconfianza” sobre el rendimiento de estos materiales reciclados. Por ese motivo organizó hace ya doce años el concurso y exposición Escombrarte. “La idea era hacer publicidad de una manera llamativa y dar a conocer la importancia de reciclar de manera corriente para el Medio Ambiente”, explica esta empresaria.

Lobo se muestra muy agradecida a empresas y administraciones que colaboran en la exposición, y a los artistas que participan año tras año. “Sus obras valen mucho más que el premio y aún así participan para apoyar este proyecto. Algunos nos dejan las piezas para las exposiciones y otras las compramos”, cuenta.

Un ejemplo de esta compra es la mascarilla. “La compramos y la donamos a la gerencia del Hospital de Segovia en homenaje a los sanitarios que tanto dedicaron en la pandemia”, afirma. Segovia fue uno de los hospitales más colapsados de España debido a la alta incidencia de la COVID en la provincia.

Mientras Reyes Lobo organiza Escombrarte, sí lamenta la reducción de trabajo en su planta de reciclaje, que tiene capacidad para 53.637 toneladas al año, aunque su actividad es de . “Cuando empezamos llegamos a tener 14 trabajadores y ahora solo somos cuatro. Después de la crisis del ladrillo, había mucha construcción a medio hacer, pero como muchas constructoras habían quebrado, ahí se quedaban abandonadas las construcciones… Fíjate en el Algarrobico de Almería”, recuerda esta segoviana, que sí reconoce avances en materia legislativa.

En mayo la Junta de Castilla y León aprobó un decreto de gestión de residuos que obligará a utilizar un porcentaje —que oscila entre el 2% y el 10%— de áridos reciclados en las obras públicas. En Castilla y León hay solo un centenar de plantas de reciclaje de residuos de construcción y demolición. El decreto también establece una fianza a las plantas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones ambientales y asegurarse de que el reciclaje es correcto.